¿Sirve de algo una captura de pantalla en un juicio?

Este último mes de agosto, Google recibió más de 91 millones de solicitudes de retirada de URLs por parte de propietarios de derechos de autor y organizaciones que actúan en representación de los autores.

La cifra ha ido subiendo mes a mes.

Informe de transparencia de Google.

Ya que cada vez son más los usuarios que deciden emprender acciones y reclamar sus derechos cuando se hace un uso indebido de sus obras en Internet, tiene sentido que aparezcan herramientas para facilitar estas reclamaciones. ¿Qué hacer cuando alguien utiliza una obra sin permiso, o sin ajustarse a lo establecido en la licencia de uso?

Leer más: ¿Qué hacer en caso de plagio o uso indebido?

En Internet puede ser difícil incluso demostrar infracciones de este tipo, así como muchas otras clases de infracciones y delitos. Puede haber tenido lugar en una página sólo visible para usuarios logueados, en un chat, o la persona denunciada puede decidir borrar toda evidencia en el último momento.

Para poder aportar pruebas, sobre todo de cara a un juicio, es habitual presentar capturas de pantalla o “pantallazos”. En un primer momento se suelen admitir, pero más adelante el juez debe determinar si las considera válidas o no.

La principal dificultad que nos encontramos cuando se aporta este tipo de información mediante “pantallazos”, es que pueden ser documentos fácilmente manipulables. Mediante el WhatsApp o Facebook, las conversaciones pueden ser modificadas, sesgadas o incluso se puede suplantar la personalidad. (vía DerechoNews.com)

No hace falta tener muchos conocimientos técnicos para falsificar evidencias de este tipo. Es fácil encontrar tutoriales en los que se explica cómo editar pantallazos, o suplantar la identidad de alguien en una red social. Estos trucos están al alcance de cualquiera.

Vídeo-tutorial "Crear y Editar capturas de pantalla en Photoshop CS5"
Vídeo-tutorial “Crear y Editar capturas de pantalla en Photoshop CS5”

Dependiendo del contexto, una simple captura de pantalla es una prueba muy fácil de desmontar. En caso de dudas, un perito puede examinarla para determinar si es o no una falsificacción, aunque no siempre es fácil de garantizar, y estos pasos intermedios ralentizan el proceso y no siempre están disponibles.

Del mismo modo, hay veces en las que se puede optar por solicitar los datos a la propia empresa. Pero pedir información a servicios como WhatsApp, Twitter o Facebook es casi imposible. El proceso se puede dilatar durante meses, resultando inviable.

Los jueces cada vez exigen más a la hora de presentar evidencias digitales, visto lo fáciles que son de manipular. Por ejemplo, si se hace una captura de pantalla de forma manual de una conversación en Facebook, pero el hilo es borrado más tarde, ¿cómo se puede garantizar que la conversación tuvo lugar, sin enviar una orden judicial a Facebook para que lo confirme?

Es decir: Las evidencias digitales capturadas de forma manual se admiten como prueba; es lo habitual. Sin embargo, ante un escenario cada vez más dudoso, se hace necesaria una herramienta que certifique de manera objetiva, un tercero de confianza para que la prueba no pueda echarse atrás fácilmente.

Safe Stamper Web
Safe Stamper Web: Página estática, capturas de pantalla y vídeo de navegación.

Cuando necesites algo que dé más garantías que un pantallazo manual, las certificaciones de Safe Stamper son evidencias objetivadas en sí mismas que se admiten en caso de juicio.

¿Cuál es la diferencia? La captura no la hace el usuario de forma manual desde su propio navegador, sino Safe Stamper mediante un navegador virtual que maneja éste. Se captura el contenido de una página (pública o privada, según la herramienta) en un determinado momento sin alteraciones.

El certificado generado está disponible para consultar en una URL pública o protegida por contraseña, que permite al juez o al perito encargado verificar que nada se ha manipulado.

Hace poco una usuaria nos comentaba su experiencia con las capturas de pantalla certificadas de Safe Stamper en un juicio por infracción de derechos de autor. Mientras que sus propias capturas habían sido desestimadas por los acusados, bajo la premisa de que podía haber editado las imágenes en Photoshop o cualquier otro programa, las capturas de Safe Stamper en las que se veían las obras plagiadas se admitieron como prueba.

 

Esperamos que tanto este artículo como las herramientas de Safe Stamper os ayuden a navegar y compartir contenidos de forma más segura.

Stay safe y nos vemos en Twitter, Facebook y Google+.

 

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